lunes, 22 de febrero de 2016

CONSEJOS PARA ELEGIR AL CONSTRUCTOR DE NUESTRA OBRA O REFORMA

Es habitual escuchar a amigos y conocidos: “el total de la obra se me ha ido al doble de lo presupuestado” o bien “es increíble la cantidad de problemas que aparecen en una obra”, o decir que les aparecieron trabajos con costo adicional o bien que la obra se extendió muchísimo del plazo acordado.
Comparar presupuestos es más complicado de lo que parece, en donde todos estamos tentados en decidir dejándonos llevar en base al precio final, pensando que todas las empresas nos ofertan lo mismo, pero no es así. Una obra es de por sí un proceso duro y agotador y escoger  un profesional basándonos sólo en el precio final de la obra es un gran error y nos puede suponer altos costos mentales y económicos
Si estás interesado en aprender algunos trucos para comparar presupuestos de obra y evitar que puedan darte gato por liebre y que luego te desilusiones, te recomendamos que leas con atención los 5 puntos a tener en cuenta.
Para comparar presupuestos de obras nuevas o reformas de viviendas, considerar:
1 – FIABILIDAD DEL ARQUITECTO Y EL CONSTRUCTOR: Debemos informarnos siempre de quién está detrás de la empresa que va a reformarnos nuestro hogar. Saber quién es el administrador, saber cuánto tiempo lleva en el mercado e informarnos de sus anteriores trabajos y en lo posible pedir referencias de dos clientes anteriores. En este punto si podemos, sería bueno visitar alguna obra que estén realizando y conocer cómo ejecutan los diferentes trabajos, observar la calidad de los materiales e instalaciones empleados. Este punto no será determinante a la hora de escoger finalmente a la empresa, pero sí hará que descartemos a más de una, por muy barato que pueda ser su presupuesto. También es muy importante conocer quién será nuestro interlocutor durante las obras y si es una persona con la que vamos a poder entendernos bien, algo muy importante para que el resultado final sea el que queremos y necesitamos.
2 – QUE EL PRESUPUESTO REFLEJE LA REALIDAD: parece algo obvio y que no deberíamos si quiera plantearnos esta pregunta,… pues bien, en muchos casos esto no es así. Para evitar estas desagradables situaciones, debemos asegurarnos de que toman nota de todas y cada una de las necesidades que tenemos, de lo que queremos hacer y sobre todo del resultado final que esperamos. Es importante que el presupuesto refleje la distribución de la vivienda, los acabados, todas las instalaciones necesarias (caldera, radiadores, número de enchufes, puntos de luz, etc,…) y todo ello reflejado por número y precio unitario.
3 – PRESUPUESTOS DETALLADOS Y CON MEDICIONES: Nunca debemos fiarnos de un presupuesto que no refleje con absoluta claridad los trabajos presupuestados, así como cualquier posible modificación en los mismos. El presupuesto nos debe detallar los muros a demoler, la medición de la nueva tabiquería, cuánto cuesta cada enchufe, punto de luz, grifería, artefactos, que vamos a instalar (por si durante la obra se añaden o restan más). Y por supuesto, todas estas partidas deben estar perfectamente detalladas y descriptas con exactitud . Y por supuesto, relacionado con el punto anterior. DEBEMOS ASEGURARNOS QUE ESTAS MEDICIONES COINCIDAN CON LA REALIDAD DE LA OBRA y que no firmemos menos cantidad y luego nos suponga un gran aumento del presupuesto.
4 – PERSONAL ESPECIALIZADO: En todas las reformas va a existir un equipo de albañiles que van a ejecutar la mayor parte de la obra, pero… ¿qué ocurre si estos albañiles son los que realizan también los trabajos de electricidad, fontanería o el propio montaje de las puertas y armarios? La respuesta es sencilla, que no puede haber garantías, no dudamos de que una persona además de su cualificación en albañilería pueda tener también conocimientos de electricidad o fontanería, pero nunca será un profesional de esta materia, ni sabrá la normativa vigente al respecto y por supuesto no podrá legalizar las instalaciones ejecutadas. Es muy importante que antes de firmar ningún contrato, nos aseguremos que las instalaciones y los detalles más importantes de la obra van a estar ejecutados por profesionales cualificados, con su título y preparación adecuados.
5 – LOS PEQUEÑOS DETALLES ESPECIFICADOS EN LOS PRESUPUESTOS: Siempre hemos oído que hay que leerse bien la letra pequeña, pues en los presupuestos pasa lo mismo. Un buen presupuesto debe estar dividido en capítulos, a modo de ejemplo, los capítulos serían: Demoliciones, estructura, albañilería, instalaciones, pisos y revestimientos, carpintería interior y exterior, terminaciones, pintura…
6 – CONTRATO Y GARANTÍAS: es imprescindible elaborar un contrato de obra siempre bajo un presupuesto ya que es la mejor manera de minimizar las discusiones o extras de obra. Este contrato debe garantizar la calidad de los trabajos y los materiales a emplear, establecer un plazo de terminación de las obras, de tal forma que podamos obtener la mayor tranquilidad en el desarrollo y ejecución de las mismas. También es importante exigir a la empresa que tenga contratado un seguro de responsabilidad civil que cubra posibles averías o percances que se puedan producir durante las obras, de tal forma que tanto nosotros, como nuestros vecinos puedan estar completamente seguros y tranquilos.
7 – GESTIONES EN LOS BARRIOS, EN LA MUNICIPALIDAD, PERMISOS Y LICENCIAS: Antes de comenzar las obras debemos obtener todos aquellos permisos y licencias que sean necesarios. La empresa que contratemos debe ayudarnos a gestionar los mismos, ya que muchas veces no sabemos qué debemos solicitar para comenzar la reforma con buen pie. Para ello la elección de un buen profesional para llevar a cabo la obra  es imprescindible ya que él nos puede informar y ayudar a realizar estos trámites